Longo Mai

La comunidad

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El Movimiento Longo Mai (en provenzal, quiere decir “que dura mucho”), tiene sus orígenes en Austria, Alemania, Suiza y Francia en los años sesenta. El primer plan fue crear un espacio para la promoción de la vida en comunidad con base de autogerencia y autosuficiencia agroalimentaria. Además, se realizaron varios proyectos sociales. Hacia 1979, cuando muchas personas nicaragüenses tenían que huir del régimen dictatorial de Anastasio Somoza, la cooperativa Longo Mai decidió comprar terrenos en Costa Rica. La idea que se tuvo en su momento fue poner a disposición de los refugiados el terreno y de esta forma permitirles una vida independiente.

Después de la victoria sandinista en Nicaragua en 1979, la mayoría de dichas personas refugiadas regresaron a su país, siendo reemplazados por personas refugiadas de origen salvadoreño, quienes se establecieron en la Finca Sonador junto con familias campesinas costarricenses, entre ellas indígenas sin tierras. En los años ochenta, con la intensificación de las guerras civiles centroamericanas, se procuró dar asilo a personas provenientes de toda la región.

Longo Mai (=Finca Sonador) se compone actualmente de unas 900 hectáreas, de las cuales, unas 450 han sido destinadas exclusivamente a la protección de bosques, mientras que otros espacios son destinados a producción para consumo local de maíz, frijoles, yuca, bananos, plátanos, carne, leche, huevos, frutas, entre otros, mientras que para el mercado se produce principalmente café y caña de azúcar. Esto ha permitido que la comunidad se desarrolle cada vez más como un centro y un referente ecológico en la Zona Sur de Costa Rica, sobre todo porque contrasta con las inmensas plantaciones de piñas de Pindeco, subsidiaria de Del Monte.

Para los más de 400 habitantes existen dos pulperías, una escuela y un jardín de infantes, y dos iglesias (católica y evangélica). También existe la organización UNAPROA (Unión de Amigos para la Protección Ambiental) con sede en la comunidad. La infraestructura y las actividades relacionadas se manejan por varios comités.

Nuestro concepto de turismo se dirige a jóvenes que quieren participar en la vida de una familia costarricense o salvadoreña y perseguir sus propios proyectos. Entre los huéspedes tenemos graduados que quieren vivir en el extranjero antes de estudiar en la universidad, estudiantes que pasan su tiempo de vacaciones en Costa Rica o escriben su tesis, trabajador@s sociales, voluntari@s, familias con niñ@s, pero también personas mayores, que desean tomarse un descanso en un lugar ecológico y tranquilo como Longo Mai. Los precios accesibles ofrecen a tod@s l@s visitantes/turistas jóvenes que una estadía larga sea posible.

En 2004, gracias al concepto de turismo socio-sostenible basado en intercambios interculturales, Longo Mai recibió el premio "To-Do" del "Studienkreis für Tourismus und Entwicklung" de Alemania. A continuación un extracto del „Rationale for the Award“ de Dr. Christian Adler (traducción libre):

Un visitante de este pueblo se transforma no sólo en un espectador, sino en parte de la comunidad. Los huéspedes participan en el diario vivir del campesino y contribuyen al desarrollo del pueblo. Una estadía de varios meses permite desarollar amistades, las cuales perduran muchas veces, aún después de regresar a su patria. La vida del campesino tiene un fuerte contraste de lo que tienen como costumbre los visitantes. El ritmo diario se ajusta al sol y al trabajo en los cafetales.

El estilo rutinario y sencillo de los habitantes se relaciona con el hecho de que los campesinos exigen menos de la vida: Salud, alegría y suficiente comida – el resto es innecesario. El estrés y el consumo de las sociedades occidentales aquí es casi desconocido, pues aquí no es necesario ir en busca de la felicidad. La capacidad de los campesinos de dar un sentido a la vida, fuera de asuntos materiales, es una experiencia y fuente completamente nueva para visitantes jóvenes. Con respecto a la vida, los que visitan el pueblo de Longo Mai se llevan muchas veces una visión totalmente nueva. Un intercambio cultural con tal potencial es muy raro en el turismo. Un camino mejor para desarollar respeto y tolerancia con otras culturas será, sin duda, difícil de encontrar.

+INFO: www.sonador.info / http://www.longomaicostarica.org