Río Sonador

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El río Sonador nace en la cordillera de Talamanca y desagua por pendientes pronunciadas hacia el sur hasta desembocar en el río General. Ambos ríos tienen la desdicha de pasar por monocultivos de piña, y por eso sus aguas son algo turbias y con sedimentos en el lecho, además de sustancias altamente nocivas como los agrovenenos que la compañía piñera arroja a sus cultivos. Para el caso del río Sonador, semejante contaminación ocurre tan sólo por colindar por unos cuantos kilómetros con los cultivos piñeros. Además, la amenaza de un proyecto hidroeléctrico puso en riesgo su existencia hace unos años.

El contraste a esta situación se evidencia en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Longo Mai, donde se protegen celosamente los bosques cercanos a este río. A pesar de eso, el poder de la compañía piñera ha logrado adueñarse de una parte del río para regar los piñales, pero la compañía hidroeléctrica desistió ante la organización de la comunidad contra el proyecto hidroeléctrico. El río Sonador, al pasar por los bosques protegidos de Longo Mai, deja ver donde su importancia como un espacio para la protección de la diversidad biológica en medio de la aniquilación.

Los bosques cercanos al río Sonador no sólo resguardan el río de la destrucción, sino que también protege especies que por su precio han sido saqueadas de la zona. Es el caso del árbol de chiricano (Humiriastrun diguense), cuya madera es utilizada para la construcción. Este árbol es casi inexistente en los alrededores de Longo Mai por la voracidad con que fuye saqueado, pero a orillas del río Sonador es abundante.

Este río, con transectos de serenidad en sus aguas, deja ver algunas especies de peces como mojarras, olominas y en ocasiones machacas y machines. Esto provoca que constantenente puedan observarse aves como martines pescadores volando a lo largo del río, o esperando pacientemente en una rama el momento adecuado para consumirse en el agua. Además, en las orillas con acumulación de sedimentos, es posible observar huellas de tolomucos, armadillos, guatuzas, y en ocasiones de tepezcuintle.

Entre las especies vegetales más comunes a orillas de este río destacan el sota caballo (Zygia longifolia), el guácimo (Goethalsia meiantha), el cerillo (Symphonia globulifera), las platanillas (Heliconia spp.), palma caminadora (Socratea exhorriza), chumico (Pourouma bicolor), entre otras. Además, se han localizado especies endémicas como la orquídea miniatura nombrada como Platystele tica, la cual forma parte del grupo de orquídeas más pequeñas del mundo.